Por: Ing. Cėsar Tovar GuédezConsultor Senior de CETAF Consultores📧 cetafca@gmail.com El sistema internacional contemporáneo transita por una fase de dislocación estructural donde los conflictos regionales y las crisis periféricas dejan de ser aislados para convertirse en nodos interconectados de una misma confrontación global.La convergencia entre las tensiones persistentes en Oriente Medio y la reconfiguración del tablero latinoamericano pone de manifiesto una verdad incontestable: el multilateralismo tradicional ha cedido el paso a una multipolaridad áspera, transaccional y marcada por la confrontación directa entre potencias. En el corazón de este reordenamiento, las posturas de China y Rusia en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) operan bajo una doctrina clara de contención al hegemonismo occidental. Tanto Pekín como Moscú utilizan los escenarios multilaterales no solo para blindar sus socios estratégicos, sino para acelerar la transición hacia un orden policéntrico.Su respaldo activo a Caracas frente a las presiones y operaciones de Washington evidencia que la soberanía y el control de los recursos energéticos globales son líneas rojas en su disputa geopolítica con Estados Unidos.Es aquí donde el caso Venezuela, tomando como eje central el retorno al tablero global de Maduro y la dinámica de su liderazgo, se reintegra con fuerza inusitada en el centro del tablero global y la proyección del nuevo orden mundial multipolar.Lejos de constituir un evento aislado de política doméstica, la resistencia de Caracas y su articulación con los bloques euroasiáticos demuestran cómo los países del Sur Global intentan capear el asedio económico y militar mediante la diversificación de alianzas.La geopolítica del petróleo, los corredores comerciales alternativos y la seguridad energética conectan de manera directa las arenas de Oriente Medio con el Caribe: cada movimiento en una región repercute de inmediato en la estabilidad financiera y estratégica del planeta.El nuevo orden mundial no se construye sobre acuerdos de paz duraderos, sino sobre equilibrios de poder precarios. La diplomacia de bloques exige a los Estados y a los analistas globales interpretar estas señales con rigor científico y visión sistémica, entendiendo que la periferia es hoy el espejo donde se define el futuro del centro. Por: Ing. Cėsar Tovar Guédez Consultor Senior de CETAF Consultores 📧 cetafca@gmail.com Rusia y China condenan en la ONU la intervención militar en VenezuelaEste video complementa el análisis al detallar las posturas oficiales de Rusia y China frente a las acciones de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de la ONU. Navegación de entradas Memorias de un Escuálido en Decadencia…Comunicado El que tiene buena voz no manda a otro a cantar.