Edito Hidalgo.- Antonio José de Sucre fue asesinado el 4 de junio de 1830 en una emboscada efectuada en la Selva de de Berruecos (Colombia). El Mariscal de Ayacucho recibió tres disparos por la espalda de un grupo de sicarios organizados por el coronel Apolinar Morillo, con el objetivo político de eliminar al sucesor natural del Libertador Simón Bolívar. Recordamos cuando la traición arropó al Gran Mariscal de Ayacucho, un 4 de junio se apagó el Abel de América

El Paso de Berruecos A los 196 años del vil Homicidio cometido contra Antonio José de Sucre el Gran Mariscal de Ayacucho, Desenpolvar los expedientes de uno de los misterios y crímenes políticos más oscuros de nuestra historia: El Homicidio del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre.

Hoy se cumple un año más de aquel fatídico hecho. 4 de Junio de 1830, en la encrucijada de la selva de Berruecos. Analizando el juicio, debemos usar los guantes de la criminología histórica.

El proceso judicial no fue inmediato; de hecho, estuvo marcado por la impunidad, expediente destruidos y un manto de silencio que tardó diez años en abrirse formalmente en los tribunales de la nueva Granada (Actual Colombia) He aquí un informe de la investigación criminal sobre el juicio de Berruecos de aquella epoca.-

1.- El proceso judicial: una década de impunidad Tras el magnicidio, las primeras investigaciones locales se llenaron de una falsedad, quisieron archivar el caso argumentando que había sido un ataque de Bandoleros comunes; no fue sino hasta 1840 durante el gobierno de PEDRO ALCÁNTARA HERRAN , cuando la presión y la confesión accidental de un implicado, obligaron a abrir una causa criminal formal. El juicio fue llevado acabo por la suprema corte militar de Bogotá, lo escandaloso de las actas procesales (que constan de miles de folios recopilados de la época) es como se evidenció el entramado para silenciar a los testigos.

2.- Las Declaraciones Clave y el Hilo dorado de la Confesión. 1) *Jose Erazo (El organizador) Erazo era un hacendado bandolero y terrateniente de la zona de Pasto, de reputación criminal, fue capturado en 1839 por un delito menor ( Un robo y alteración del orden)

La Confesión Al verse acorralado y temiendo ser ejecutado de inmediato , rompió el pacto de silencio, declaró detalladamente cómo planificó la emboscada en su propia casa y lo más grave , señalando directamente al General José María Obando (entones jefe militar del Cauca) como el hombre que envió las instrucciones precisas para eliminar a Sucre.

2) Apolinar Morillo, el ejecutor material Apolinar Morillo era un coronel Venezolano que terminó sirviendo las órdenes de Obando, su testimonio es el más escalofriante del expediente, el detalle inédito brutal, es que en los careos del juicio, Morillo intentó cobardemente negar su participación, pero los peones y testigos lo delataron. Se demostró en el examen balístico y forense de la época que Morillo cargó deliberadamente su fusil con dos balas y. “Cortados” (pedazos de plomo afilados a cincel) para asegurar la muerte. La ejecución Morillo confesó que se emboscaron usando barbas de musgos en los árboles para camuflarse; el mismo grito: ”General Sucre!, para que el general volteara y al hacerlo, le propinó el disparo fulminante en el pecho (Tetilla izquierda)

3) Juan López (El Reclutador de los Peones) Un joven de apenas 18 o 19 años que participó activamente en la emboscada. Sus declaraciones (recogidas en los diarios privados de investigadores de la época y sumados a la causa) detallaron el pánico del grupo tras cometer el crimen, mencionó que al escuchar el grito de Sucre (Ay, Balazo) y detonar las armas salieron huyendo por el monte como venados, dejando el cuerpo tirado en el lodo, porque su único objetivo era político; no tocaron un solo peso, ni las pertenencias del Mariscal, como hechos o datos inéditos, hay tres hallazgos en el expediente que demuestran que esto es un crimen de Estado de cuello Blanco: a.- Limpieza de Testigos: Durante la década de 1830, casi todos los Peones contratados para disparar (como los hermanos Rodríguez o Juan Cuzco) murieron misteriosamente envenenados o en extrañas circunstancias antes de que pudieran testificar. Alguien se encargó de borrar las huellas y las evidencias. El expediente destruido, Cuando el capitán Alejando Godoy reabrió el Caso en 1840, descubrió que grandes porciones originales, de los días posteriores al crimen en Pasto habían sido quemadas o robadas de las oficinas judiciales. Las cartas de Flores Aunque el Juicio en Bogotá

apunte con firmeza a José María Obando, investigaciones históricas paralelas revelaron correspondencia del General Juan José Flores (Primer presidente de Ecuador) donde misteriosamente anunciaba la muerte de Sucre en cartas enviadas días antes de que magnicidio ocurriera. Sucre viajaba a Quito a ver a su esposa y a su hija, Juan José Flores no quería al Mariscal Sucre cerca de su naciente poder.

Sentencia y cierre del caso Implicado: Apolinar !Morillo Rol: Autor Material (Disparo)

Destino Final: Fusilado el 30 de noviembre de 1842 en la plaza Mayor de Bogotá

José Erazo: Rol: Coautor, Logística Destino Final: condenado a prisión donde murió envenenado en su celda antes de cumplir la pena

José María Obando: Rol: presunto autor intelectual Destino final: logro dilatar el proceso, evadir la justicia penal e insólitamente llegó a ser presidente de Colombia años más tarde cobijado por el olvido político. Morillo en el banquillo de los acusados, se quejó amargamente de que el solo siguió órdenes y terminó pagando como el chivo expiatorio de los poderosos que terminaron repartiéndose los restos de Colombia la grande. Un crimen perfecto en su ejecución política, pero descubierto por la Historia.

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