Por Rafael Rattia
Una mirada al panorama cultural del Delta del Orinoco probablemente arrojaría algunos datos sorprendentes. Por ejemplo, El delta cuenta con un significativo caudal de valores artísticos, científicos, técnicos, humanísticos, que por múltiples razones se han visto obligados a emigrar hacia otros horizontes de desarrollo. En el devenir del presente siglo hemos sido testigos excepcionales de una región pródiga en inteligencia de primer orden en casi todos los campos del saber y del conocimiento.

El Delta del Orinoco no es exclusivamente una tierra de promisión en cuanto a su extraordinario y envidiable potencial agroforestal, ganadero, pesquero y turístico. También la geografía deltaica ha sido – y aún continúa siendolo en mayor medida escenario fértil para la gestación de espíritus y personalidades de cualidades singulares. Pienso a modo de ejemplo en la fuerza mágica que transmite el onirico múndo plástico representado en las proporciones estéticas del pintor Alirio Palacios. Existen acercamientos desde la pintura que intentan dar cuenta de un inconmensurable substrato de valores culturales e históricos. Es el caso del Creador Tony Tong; excelente artista plástico que posee un discurso propio que se ha venido forjando en el fragor de una empecinada dedicación al pensamiento por medio de la imagen plástica. Sin menoscabo de otros creadores Deltanos.

Si hay alguien que se haya atrevido acertadamente a captar lo que yo denomino la Orinoqueñidad» ese es el artista Tony Tong. Un trazo firme, a veces intuitivo pero seguro, resalta en sus indagaciones y búsqueda de la Ancestralidad étnico- aborigen. Hay que reconocerlo.Monsieur Tong, ha hecho aportes sustantivos al rico y complejo proceso de la identidad regional desde su portentosa imaginación. De ello existen evidencias irrebatibles y no admitirlo es el colmo de la mezquindad; Otro valor que ha venido abriendo camino lento pero firmemente en el difícil transitar de las artes plásticas es el joven pintor José Gregorio Sifontes.

Desde una perspectiva Naif Sifontes se ha singularizado dentro del concierto de creadores con un perfil que se inscribe en el paradigma del «Arte popular» de hecho la huella artística de este joven talento ha sido admitida en una de las confrontaciones plásticas más representativas en materia de Arte popular como lo es la Bienal de Arte popular de Petare Bárbaro Rivas. Él junto con Claudio Hernández+ y Aurelio Rodríguez Yeyo, conforman una triada de audaces e inteligentes imagineros de las íntimas fibras de la Deltanidad.

Nadie en el Delta como Claudio Hernández para vivificar las aguas Orinoquenses en El embrujo de la tela. Y Aurelio es un escultor de talla mayor que metamorfosea la madera para hacerla decir lo Sublime de la vida por medio del único modo que se conoce hasta ahora: por la obra de arte. El riesgo inevitable de mencionar aunque sean algunos pocos artistas consiste en que tendemos a incurrir en inconscientes injusticia al dejar por «fuera» a verdaderas columnas del parnazo Deltano que han contribuido a dibujar un auténtico rostro artístico para nuestra región.

Por ejemplo dentro de un genuino «catálogo» de creadores no pueden faltar los hermanos Omaira y Pablo pitre mientras menos oficiales más desgarrador en su indiscutible en su indiscutible Universalismo. En mi modesta opinión los hermanos pitre son la vanguardia de una protesta underground que inevitablemente dará que hablar a quienes en un futuro integren la crítica de arte en el Delta. Toda una vasta riqueza interior se patentiza en las tallas y escultura de estos no apreciados valores de la cultura venezolana.

Afortunadamente sus creaciones ya han sido confrontadas en los más exigentes y rigurosos Salones y Bienales de indiscutible prestigio Nacional, tales como el Salón de Aragua, la Bienal de arte Lagoven de Oriente y el salón de arte «Espacio Union» que auspicio y patrocina la corporación financiera Banco Unión, entre otros escenarios. solo aquí en su tierras natal no se le reconoce la dimensión de sus extraordinarias obras de arte que han arrancado en los diversos comentarios de la más autorizada crítica de arte en Venezuela

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