Hugo José Contin Espinoza Contexto macroeconómico reciente Los informes macroeconómicos señalan que Venezuela mantiene fragilidades institucionales, pese a episodios de crecimiento puntual. La economía continúa afectada por inflación constante, recesión prolongada y distorsiones cambiarias, elementos que presionan la estabilidad macroeconómica. Además, la recuperación en años recientes, en especial 2021 -2022 resultó ser menos disponible debido a restricciones de oferta, deterioro institucional y baja credibilidad monetaria Riesgos Institucionales Diversas fuentes destacan un deterioro significativo en la calidad institucional, gobernanza y seguridad jurídica. Los problemas políticos y socioeconómicos han convertido a Venezuela prácticamente en un foco de inestabilidad regional, con afectaciones en la gobernabilidad y la capacidad estatal. Esto último puede afectar la inversión, la actividad productiva y la formulación de políticas económicas efectivas El impacto económico económico y social de Venezuela combina colapso estructural, deterioro del bienestar, migración masiva y una recuperación reciente pero frágil, profundamente condicionada por la dependencia de la renta petrolera y en cierto modo la inestabilidad institucional Factores económicos estructurales Dependencia extrema del petróleo, que representa el 90 % de los ingresos nacionales. Esto hace que el país sea vulnerable a caídas de precios y a sanciones internacionales Políticas económicas no cónsonas, como controles de precios y cabios abruptos en el sistema cambiario, que desincentivaron la producción Destrucción del aparato productivo, con cierre masivo de empresas y pérdida de capacidad industrial Sanciones internacionales, que limitaron comercio, acceso a financiamiento y operaciones petroleras Crisis de deuda e insolvencia, que restringieron la inversión y el crecimiento Impacto económico reciente En 2024 Venezuela registró un crecimiento del 6.5 % impulsado por un aumento en el sector petrolero y un avance del 4.7 % en actividades no petroleras La inflación, aunque menor que en años previos, se mantuvo alta: 85 % en 2024, con rebotes significativos a fin de año Las exportaciones petroleras crecieron 9.3 % en el cuarto trimestre de 2024 alcanzando 872 mil barriles día Se prevé para 2026, la economía proyecta del 6.5 %, favorecido por flexibilización parcial de sanciones y entrada de empresas privadas al sector petrolero Sin embargo, persisten restricciones estructurales, inflación elevada, volatilidad cambiaria y debilidad institucional Choques recientes que amplifican el impacto Intervención militar de Estados Unidos, en enero 2026, con cambio de autoridades y modificó el régimen de administración petrolera, generando expectativas, pero también limitaciones sobre el uso de ingresos Terremoto del 24 junio 2026, con más de 6.300 fallecidos y daños severos en infraestructura crítica obligando a redirigir y frenando reformas económicas Impacto social profundo Pobreza masiva: siete de cada 10 hogares siguen en pobreza y un tercio en pobreza extrema Migración masiva: más de 7 millones de venezolanos han abandonado el país, afectando capital humano y generando tensiones en países receptores Crisis educativa: marcada por deserción laboral y deterioro de infraestructura Inseguridad alimentaria: con escasez de alimentos y aumento de la desnutrición Informalidad laboral dominante: que limita ingresos y estabilidad de los hogares Perspectivas y desafíos (2027 – 2032) Venezuela enfrenta un período 2027 – 2032, marcada por crecimiento económico inicial, según proyecciones internacionales, pero también por desafíos estructurales en gobernanza, estabilidad institucional y sostenibilidad de la recuperación Perspectivas económicas: señales de crecimiento, pero con fragilidad Las fuentes disponibles muestran expectativas positivas para 2027 El gobierno venezolano considera 2027 como un “año determinante “para el impulso y crecimiento económico basado en nuevos compromisos y acuerdos económicos El FMI (Fondo Monetario Internacional), proyecta un crecimiento del 7 % para 2027, unos de los más altos de Sudamérica, solo detrás de Guyana y muy por encima del promedio regional de 2.5 % Este crecimiento, si se concreta, podría abrir una ventana de oportunidad para: Recuperación del sector petrolero, aún central para la economía Mayor inversión extranjera, si se estabilizan las condiciones regulatorias Expansión de sectores no petroleros, como agricultura, servicios y minería Sin embargo, el crecimiento proyectado es puntual y no garantiza una recuperación sostenida hasta 2032. La evidencia histórica muestra que Venezuela ha tenido ciclos de repunte seguido de contracciones por factores políticos, sanciones y volatilidad institucional Relaciones internacionales y entorno geopolítico Entre 2027 y 2032, Venezuela deberá gestionar Mejoramiento con relación con Estados Unidos, donde los expertos señalan que los planes actuales pueden mejorar Posible reconfiguración del mercado energético global, que puede afectar la demanda del petróleo Escenarios posibles Escenario de recuperación sostenida (optimista) Requiere gobernanza más estable, acuerdos políticos internos y apertura económica. El crecimiento de 2027 sería el indicio de una tendencia Escenario de crecimiento puntual (intermedio) La economía crece en 2027, pero sin reformas profundas Escenario de estancamiento o retroceso (pesimista) Persisten tensiones políticas, sanciones y falta de inversión, anulando el impulso inicial Ingeniero de petróleo. Experiencia técnica con industrias relacionadas a la industria de los hidrocarburos Experiencia académica en institutos de educación superior. Conferencista y articulista en temas de geopolítica petrolera Navegación de entradas ¡ESTUDIANTES DE AGROALIMENTACIÓN DOMINAN LA ESTADÍSTICA BÁSICA PARA TRANSFORMAR EL CAMPO! EL CUENTO “EL CUARTEL OCULTO”, EN LA ANTOLOGÍA DE LINAJE DE QUIMERA