Prensa Pana Eddy Rodriguez Aponte. Estas ediciones serán dedicadas a este ser tan especial y tan indispensable para la vida, el ser que lleva a lograr lo que se quiere, a llegar a la meta: El Padre. En el Tarot, está representado por el Arcano 4: El Emperador, que, simbólicamente, actúa como un puente entre el inconsciente y la conciencia, dándole forma a las emociones más complejas acerca de la figura paterna en la vida de cada persona. La energía masculina del padre es imprescindible para que, unida a la energía femenina de la madre, sea posible la vida que se consolida, se va nutriendo de ambas para conformar el sistema neurológico a través de todo ese proceso biológico y bioquímico fundamental que ocurre a partir de la fusión del óvulo con la sustancia del espermatozoide para formar las estructuras, los tejidos, los órganos. Es la fusión de las riquezas de estas dos células que con gran fuerza y luz forman el cuerpo con semejante grado de perfección. Entonces ¿qué mejor manera de honrar si no es agradeciendo el cuerpo? Esta es una oportunidad para honrar la energía masculina en la presencia del padre, en pensamientos, palabras y actos coherentes. Según su origen etimológico, la palabra “padre” proviene del latín “patr” “pater”, que deriva de la antigua indoeuropea “Patris”, significa padre, jefe de familia y en su sonido primitivo, lingüísticamente, la palabra padre junto con madre (del latín mater) forman parte de las palabras más antiguas reconstruidas por los filólogos, siendo los sonidos básicos «pa» y «ma» algunas de las primeras vocalizaciones naturales que emiten los bebés en la mayoría de los idiomas. En su origen más profundo, su significado no se refiere únicamente a la figura paterna, que da la Vida, el que engendra, sino que encierra conceptos como los de quien cuida, el protector, el que educa, el patrono o el defensor. De esta misma raíz, proviene también la palabra patria; se refiere a la tierra de los padres y si se analiza en profundidad, la palabra tiene una concepción masculina. Viene de la misma raíz etimológica del protector, del padre familia. Esto es importante para darse cuenta de la manera como se nombran las cosas, los personajes, las circunstancias, eso que define y lo que motiva las acciones, reacciones y decisiones. También, de esta misma raíz proviene la palabra patriarca, que se refiere al jefe o cabeza de familia o de clan y así mismo la palabra patrón o patrono y patrona, la acepción que se utiliza para nombrar al empleador o la empleadora. En las relaciones de trabajo, se usa relaciones obrero patronales y se llama al empleador o al jefe como el patrón, incluso en la legislación venezolana se denomina a los jefes, a la máxima autoridad, como el patrón o la patrona. Y se refiere al dueño, al propietario de los medios de producción, al que da las órdenes. Como puede verse, al analizar brevemente la palabra, tiene varios significados, sin embargo, se relacionan a la autoridad. Para obtener claridad partiendo del origen, vale tomar consciencia que, en la organización familiar, el padre es la máxima autoridad, quien define las reglas, fija las normas, sanciona y establece lo que está permitido y lo que no. Una reflexión desde la práctica y la cotidianidad puede ser útil respondiendo a las preguntas: ¿Qué representa el padre para ti? ¿Cómo te relacionas con las autoridades? ¿Respetas las leyes y las normas? o, al contrario, ¿te molestan las leyes? Navegación de entradas Memorias de un escuálido en decadencia… Matraca