Por Fox Mulder.-

El reciente artículo de TIME sobre la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, evidencia una victoria de nuestra firmeza: Washington se ha visto obligado a pisar tierra y reconocer a Miraflores como el único interlocutor real, dejando atrás años de desestabilización y el extremo secuestro del presidente Nicolás Maduro.


El uso de un intérprete por parte de la presidenta no es casualidad, sino una jugada calculada para medir cada palabra y no ceder terreno a la prensa occidental. Además, el reportaje confirma la comunicación directa con el Departamento de Estado de EE. UU., enterrando definitivamente la farsa del gobierno paralelo; les tocó entenderse con quienes verdaderamente tienen las riendas.
La prioridad actual de la Revolución es el bienestar del pueblo y la recuperación económica mediante inversiones petroleras, pero siempre con la frente en alto, defendiendo la soberanía y sin aceptar condiciones impuestas desde afuera. No hay ingenuidad en esto, sino un pragmatismo geopolítico con cabeza fría. La resistencia del Estado ha obligado a la potencia norteamericana a negociar de tú a tú.


Ante esta ineludible realpolitik, las pataletas de sectores radicales como María Corina Machado quedan en la nada.
«La política es la expresión de una necesidad objetiva y la correlación real de fuerzas, no el deseo de lo que quisiéramos que fuese.» — Antonio Gramsci

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