Por Federico Ruiz Tirado Sí bien la solidaridad es una característica del ser humano que puede ser innata o adquirida, es decir, natural o aprendida y cultural, también es esencia de toda cooperación genuina, cuando en cada gesto y accion deben prevalecer el convivir y no la caridad, como lo plantea Dussel. Es saber leer y escuchar al otro, a la otra, sin pretender ni responder ni juzgar, sino comprender de lleno y confiar, no desde el criterio propio para valorar, sino ubicándonos, desde la orilla del dolor o la orfandad. Se trata de sufrimientos y alegrías a entender como humanos. Es vivir con él y con ella, su corazón y razón. Acompañamiento incondicional, sin falsedad respaldo en la lucha, por la vida, día a día. Unión e inclusión como bandera, sin cobardía. La equidad y justicia social, nuestra rebeldía, porque en la camaradería nos une la fidelidad. Es humanidad en acción, sin distinguir matices mezquinos, compartir y vivir alegría y pena como propias. El compañerismo sincero, profunda empatía,compartir cada paso, cada caída y cada victoria,unirse a una causa justa, con comprensión sincera. Ser solidaria, solidario, es adherirse a esta causa justa, a la búsqueda de equidad ecológica y social . Es inclusión para todas y todos, convivencia necesaria. Solidaridad es lucha, causa y bandera que ondea en nombre de una merecida dignidad. Es vivir con responsabilidad, es el acto de manos compartidas, justicia verdadera. La solidaridad es una idea de comunidad, en relación con los que sufren, trasciende al sufrimiento y traduce un sentimiento de esperanza. Es la forma suprema de salvación de la humanidad frente a los embates que genera la desigualdad social y las atrocidades del capitalismo salvaje.Es un triunfo sobre el dolor y la muerte.Por eso, decimos con el Poeta César Vallejo: «Porque en todas las tardes de esta vida, / yo no sé con qué puertas dan a un rostro, / y algo ajeno se toma el alma mía. / Hoy no ha venido nadie; / y hoy he muerto qué poco en esta tarde.” Con Vallejo sentimos que la vida vale la pena vivirse cuando se gasta por los demás, es como morir un poco. Hermosos sentimientos del poeta con los que no podemos menos que aceptar la lección de vivir la vida en solidaridad con los demás. De otro modo, es como si perdiéramos la vida poco a poco. Navegación de entradas Maratón Literario Yaracuy presentó el libro «Los poemas de mi maestra» de Marta Mendoza» Efemérides de Macadán