Lcda. Ingrid Parra

Don Teófilo Domínguez Aponte, nacido en San Felipe el 9 de abril de 1900, fue un pilar fundamental de la música popular yaracuyana. Su legado se refleja en valses como «Visión Porteña», «Ilusión Soñadora» y «Yaracuy Hermoso», además del pasodoble «Lucerito».

​Como músico, forjó su camino junto al grupo Paramaconi, demostrando siempre un profundo compromiso con la preservación de las tradiciones de su tierra. Más allá de los Valses y el pasodoble » Luceriro», Don Teófilo compuso piezas como » Panorama», «Órbita», «Gemido» y » Sueños de Oro». Su mayor tradición fue la devoción por la música y su familia, plasmando en cada melodía su amor imperecedero por el suelo yaracuyano.

La casa mataterna de Don Teófilo Domínguez estaba ubicada en la Avenida Piar, actual Avenida 7ª cruce con Calle 18, frente a lo que hoy es la Plaza «Don Teófilo».

​Allí, en una tierra de leyendas y tradiciones en San Felipe, creció este hombre que amó profundamente a su madre, a sus hijos y a los rincones de su estado.

​El calor del hogar yaracuyano y las vivencias de su juventud forjaron su sensibilidad artística, transformándolo en el guardián musical de su tierra.

​Su partida fisica un 16 de octubre de 1978 dejó un vacío en la cultura regional, pero su obra sigue siendo un referente de la identidad yaracuyana.

Periodista
CNP 26.012

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