Por Ariannys Verastegui.

La tierra está enfrentando una crisis a escala global: El cambio climático. Éste fenómeno tan complejo, provocado principalmente por los seres humanos; es una realidad que ya está golpeando a los ecosistemas, economía y sociedades de todo el mundo. El planeta se está calentando a un ritmo alarmante, desatando una reacción en cadena de desastres ambientales. Entender su causa, consecuencias y soluciones es importante para asegurar un futuro sostenible.

La causa principal de este problema es la gran acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera, como el dióxido de carbono (CO2), el metano (Ch4), y el óxido nitroso (N2O) atrapan el calor del sol haciendo que el planeta se caliente poco a poco.

Lo que más causa esto son la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural) para la energía, el transporte y la industria. La deforestación no ayuda. Los árboles son los «pulmones» del planeta por absorber el CO2 pero cuando son talados, todo ese carbono guardado se libera y pierde un filtro natural vital. La ganadería intensiva, el uso de fertilizantes químicos, la fabricación de cemento y la mala gestión de basura aportan a esta crisis ya que liberan mucho metano y óxido nitroso. Sus consecuencias son enormes y devastadoras. Las altas temperaturas provocan altas olas de calor seguidas, poniendo en riesgo la salud y saturando las redes eléctricas. Los glaciares se derriten y el nivel del mar sube, poniendo en riesgo comunidades costeras por inundaciones y la entrada de agua salada en sus fuentes de agua dulce. 

Para frenar esta crisis es necesario, que el mundo entero «se ponga las pilas», empezando por un cambio de combustibles fósiles hacia energías renovables mediante inversiones gubernamentales e implementación de leyes verdes. El apoyo internacional es fundamental para cooperar en la protección de bosques, la reforestación y el cambio de prácticas alimentarias más sostenibles, que ayuden a reducir el desperdicio de comida. También es sumamente importante apostar por tecnologías de captura de carbono, al mismo tiempo que se implementan diseños de cultivo resistentes a las sequías y la mejora de la infraestructura en zonas costeras. 

En conclusión, la crisis climática es el mayor desafío de esta sociedad y las futuras generaciones, toda su evolución depende de las acciones que se tomen hoy. Transicionar hacia una economía verde no es un capricho sino una necesidad social y económica, tomando conciencia todavía hay tiempo de evitar peores efectos y asegurar un planeta sano para las futuras generaciones

*Cursante del primer año del PNF en Procesos Químicos

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