A mis hijas.Amada Norglinis, hija mía, anoche tuve un sueño contigo cuando estabas chiquita y me abrazabas durísimo, te acurrucabas en mis brazos y metías la cara debajo de mi hombro. Tus deseos infantiles, por la gloria de tus anhelos más profundos eran el preludio de tus éxitos en el presente. Me imagino que La pureza de todo niño o niña te permitió elevarte hacia el shangri-la de las utopías que has liberado del cofre imaginario, donde los anhelos reposan y esperan por quienes tienen el valor de mirar más allá del horizonte fluvial , abrazar las nubes y jugar con el cielo estrellado donde cada Lucero es una promesa de Amor y ternura, porque es allí donde vuelan las libélulas, mariposas y colibríes cuando; no, las miramos ingrávidas y flotando sobre las aguas dulce del caño Manámo. Te montabas en mis hombros correteabamos por la playita y nos sentabamos en la Ribera de ese caño mágico que es la fuente de toda mis Creaciones incluyéndote a ti hija mía, eres mi sol eres mi luna. que junto a Francis y Chalito, escribieron y trazaron letras mágicas en la arena, construyeron castillos, descifraron los códigos mágicos que cuentan los mozures cuando navegan hacia la cita ineludible con el mar azul y Se abrazan de tal manera a sus aguas, que me recuerdan los besos de la Beba, de Cori e incluso de la Coco. Las corrientes tejen remolinos debajo de la superficie líquida del rio,me pregunto? es una trampa o una advertencia de los navegantes de la vida. Quizás sea así, hija mía tuvimos muchas tormentas y naufragios pero te aferrabas a mi pecho y tu vocecita de niña decía: Papi te quiero, papi no tengo miedo,te quiero. Por eso los filósofos o iniciados dicen que la edad, más grande o armónica es la de ser niño y aconsejan que jamás olvidemos al niño o la niña que llevamos en el corazón, que no lo encarcelemos bajo un montón de billetes, o el falso resplandor de joyas que jamás disfrazarán ni ocultarán las perversidades que también llevamos en el lado oscuro de nuestra entrañas. Ve, hija mía, cuando la niebla pretende envolver mis días, la serenidad de ustedes atraviesa la oscuridad, la luz de su inocencias me rescata y me devuelve a la vida, me levanto y me sacudo todas las lágrimas y derrotas que me han permitido intensamente vivir, llorar y reír en el espiral de la existencia terrenal, pasando de una a otra reencarnación.Han sido tantas, que creo haber olvidado hasta de qué galaxia provengo o de cuál dimensión paralela soy. O tal vez como lo dice el genio, para qué tanto angustia si todo es relativo y en la curva de tus manitas asida a mis dos manos de adulto me has hecho papá, siento que he crecido en múltiples aspectos, fiebres a la media noche, llantos, premuras y gracias a Dios la nevera siempre estuvo llena, agarraba carretera solo para que tomaras un helado de tu gusto, disfrutaras de un pollo Arturo. Cuando me veías esparcir los colores en el Lienzo le pedías a tu mamá, un tapete que compramos en caripito lo extendías a mi lado, buscabas tus lápices de colores y dibujabas garabatos fantásticos geniales y me veías iluminando mis lienzos con la calidez inocente de tu sonrisa y esos huequitos en tus mejillas, todavía me seducen y despiertan sonrisas en el criptograma con que están talladas y esculpidas mis arrugas, que parecen teclados de un piano que tocan un Blues apasionado, deslizándose como la lluvia, en la soledad que repite el ritmo de estos días ausente de ti, hija mía, ausente de ustedes que son cristales que iluminan mi vida y en mi casa taller poblada de tus pasitos y pequeños gorgojeos, que son como un amor mal acostumbrado a quererte más y más, tu vocecita es como el río que calma mi vida esos GU GU , sin miedos, es como si me dijeras, papá te voy a amar con todo tu ser. A veces quisiera detener el tiempo. Creo que todos los padres estamos felices de ver crecer a nuestras hijas, pero creo que sigues siendo mi chiquita y sin importar lo que hayas crecido, lo grande que estes o te hayas graduado.! Sabes una cosa, mi niña, una lágrima se libera y resbala como las aguas del caño Manámo que acarician las Riberas del río, creo que me vuelvo río o solo me desvaneceré en el tiempo como si fuera un sueño feliz. Tony Tong tucupita Delta Amacuro VENEZUELA en el año del Dolor Mayor 2026 Navegación de entradas Nelson Rojas: La Voz del Compromiso en Yaracuy! El Buitrismo ante la tragedia